(Por Albamo)
Colombia siempre ha sido cuna de ciclistas y muchos han logrado colocar sus nombres en un sitial de honor en la historia del ciclismo mundial, la mayoría de ellos gracias a su esfuerzo personal o al apoyo de unos quijotes provenientes de la empresa privada. La Federación Colombiana de Ciclismo (tal vez con la excepción de la dirección del discutido Miguel Angel Bermúdez) y los grandes medios de comunicación han usufructuado las victorias de nuestros pedalistas y poco han aportado al crecimiento de una actividad que pareció retroceder en las ultimas 2 décadas, no por falta de valores, sino por el incoherente y malicioso manejo de unos directivos en contubernio con un sector de la prensa, que estuvieron a punto de echar por tierra lo alcanzado con el sudor de las frentes de los deportistas.
Hoy las cosas no son muy diferentes, pero una camada de jóvenes que se encuentran en el umbral de la madurez ciclística, han vuelto a colocar el nombre de Colombia en el lugar que le pertenece; Janier Acevedo (28), Rigoberto Urán (27), Fabio Duarte(27), Sergio Henao (26), Darwin Atapuma (26), Cayetano sarmiento (26), Winner Anacona (25), Julián Arredondo (25), Nairo Quintana (24), Esteban Chaves (24) y Carlos Betancur (24) son los principales nombres de esta generación dorada cuyos mejores momentos están por llegar.