(Por El Forastero)
Desde el año pasado, La vuelta a España le apuesta a un recorrido con muchos finales en alto en un intento por despertar la emoción de la afición en los kilómetros finales. Este año fueron 11 finales en alto, algunos en etapas completamente planas salvo el kilómetro final (A veces menos), con todo lo malo que esa decisión trae (como ya dijimos en este artículo)
Una consecuencia de este recorrido es que ninguno de los velocistas de primer nivel se hizo presente: Ni las tres máximas figuras del momento (Cavendish, Greipel, Kittel), ni los nuevos talentos que los reemplazarán en unos cuantos años (Bouhani, Viviani, Modolo, Degenkolb) ni clasicómanos con muy buen remate (Sagan, Pozzato) ni veteranos que hubieran podido figurar (Hushovd, Boonen, Bos).
